El dolor articular posparto suele ser inesperado pero, por lo general, es parte del proceso de recuperación. Durante las semanas posteriores al parto, la mayoría de las mamás primerizas sufren entumecimiento, dolor o hinchazón en las rodillas, las caderas, las manos o la espalda. Los cambios hormonales, la retención de líquidos, la falta de sueño y el esfuerzo físico que implica cuidar de un recién nacido pueden provocar dolor articular. Por lo general, este se manifiesta por un corto periodo de tiempo, pero complica las actividades cotidianas. Conocer las causas del dolor articular posparto y saber cómo abordarlo puede proporcionarte cierta sensación de tranquilidad, apoyo y confianza sobre tu cuerpo durante el proceso de recuperación y en la etapa posparto.
¿Qué es el dolor articular posparto?
El dolor articular posparto se refiere al dolor y la rigidez en las articulaciones que las mujeres experimenta tras dar a luz, como consecuencia del embarazo y el parto. Por lo general, pasan entre semanas y varios meses después del parto para que empieces a sentir dolor en las rodillas, las caderas, las manos, las muñecas, los hombros o la espalda baja.
Esto se debe a que las hormonas del embarazo ablandan las articulaciones y los ligamentos. Los músculos pueden no estar tan fuertes después del parto y cuidar de un bebé puede desatar nuevas exigencias en el cuerpo. La retención de líquidos, la inflamación, una mala postura y la falta de sueño también pueden ser causas relacionadas. El dolor articular posparto suele ser temporal en la mayoría de los casos y mejora a medida que el equilibrio hormonal y la fuerza de tu cuerpo vuelven a la normalidad; sin embargo, en algunos casos, es necesario acudir con un médico si el dolor es crónico o intenso.
Causas del dolor articular posparto
El dolor articular posparto ocurre frecuentemente cuando el cuerpo vuelve a la normalidad luego del embarazo y el parto. Entre los factores que pueden ocasionarlo se encuentran:
Las hormonas del embarazo, como la relaxina, ablandan los ligamentos y articulaciones. En el periodo posparto, los niveles de estas hormonas disminuyen, lo que puede llegar a causar inestabilidad y dolor en las articulaciones de forma temporal.
- Debilidad muscular y desequilibrio
Los músculos del core, la pelvis y las caderas pueden estirarse o debilitarse durante el embarazo, lo que supone una carga adicional para las articulaciones que rodean las zonas afectadas.
- Esfuerzo físico durante el parto
El parto supone un gran esfuerzo para las caderas, la pelvis, la espalda y las rodillas, lo que suele provocar que el dolor articular persista posteriormente.
- Mala postura y movimientos repetitivos
La tensión en el cuello, los hombros, las muñecas y la espalda pueden derivar en una mala postura y se vinculan con actividades cotidianas como alimentar a tu bebé, llevarlo en brazos, sostenerlo o mecerlo.
- Retención de líquidos e inflamación
La hinchazón y la inflamación durante el periodo posparto pueden provocar rigidez y dolor en las articulaciones, especialmente en las manos y los tobillos.
La falta de sueño puede aumentar el dolor y ralentizar la recuperación muscular, lo que hace que el dolor articular se intensifique.
En la mayoría de los casos, estos síntomas son de corta duración y mejoran a medida que el cuerpo recupera sus fuerzas.
Síntomas de dolor articular posparto
El dolor articular posparto puede afectar a las mamás primerizas de diversas formas, desde molestias leves hasta dolores más intensos. Los síntomas más comunes son:
- Dolor en las rodillas, las caderas, las manos o las muñecas que se intensifica tras descansar, estar sentada, dormir o permanecer inactiva.
- Dolor en la espalda, la pelvis o las articulaciones tras levantar a tu bebé o cargarlo contigo por mucho tiempo.
- Dolor leve y rigidez al moverte e hinchazón o inflamación leve en algunas articulaciones.
- Sensación de debilidad o falta de flexibilidad o movilidad; es decir, te cuesta mantenerte de pie, caminar o subir escaleras.
- Experimentas dolor o tienes dificultades para permanecer de pie, agacharte o repetir la misma acción durante mucho tiempo.
- Las molestias relacionadas con el cansancio o la falta de sueño pueden agravar el dolor articular.
¿Cómo puedo tratar el dolor articular posparto en casa?
El dolor articular posparto se trata mediante movimientos suaves y actividades de apoyo, así como con cambios en el estilo de vida para reducir el dolor y mejorar la movilidad.
- Ejercicios suaves y estiramientos
Actividades como caminar, hacer yoga posparto, ejercicios de inclinación pélvica o estiramientos suaves se consideran actividades de bajo impacto buenos para aliviar el dolor. Recuerda debes dedicar las primeras semanas posparto a realizar movimientos lentos y graduales.
Las siestas cortas te ayudan a descansar y a mantener una postura correcta, ya que reducen la tensión en la espalda, las caderas y las rodillas.
- Terapia con compresas frías o calientes
Las compresas calientes relajan las articulaciones rígidas y las compresas frías reducen la hinchazón. Alternar entre ambos métodos puede incrementar el alivio.
- Postura adecuada y una buena forma de cargar a tu bebé
No debes girar mucho el cuerpo; flexiona las rodillas y mantén la espalda recta al sostener o llevar a tu bebé.
- Hidratación y alimentación
Toma mucha agua y consume alimentos antiinflamatorios como hojas verdes, frutos del bosque y pescados grasos.
Un masaje suave mejora el tono muscular y alivia la tensión, además de aliviar el dolor muscular y articular.
Todas estas medidas podrían ayudarte a aliviar el dolor articular posparto, recuperar la movilidad y sentirte más cómoda al realizar actividades diarias.
Tratamiento del dolor articular posparto
Aunque la mayoría de los dolores articulares pueden tratarse con cuidados en casa, algunos pueden requerir rutinas de ejercicio más estructuradas que te ayuden a recuperarte más rápido y a prevenir el dolor crónico. Estos son algunas de las formas más comunes de tratarlo:
Con la ayuda de un fisioterapeuta, es posible diseñar rutinas que ayuden a fortalecer los músculos del core, así como los de la pelvis y las caderas, además de mejorar la postura y recuperar la movilidad de las articulaciones. La terapia física también permite tratar dolores específicos, como los de la zona lumbar, las rodillas o los hombros.
- Prendas de apoyo posparto
Prendas como la faja posparto Ergowrap Momcozy ofrecen un buen levantamiento del core y área pélvica para comprimir los músculos y tensionar las articulaciones cuando estás en movimiento. Está fabricada con un material transpirable y ajustable, que puedes usar sin molestias mientras das un paseo, levantas objetos o alimentas a tu bebé. También proporciona un soporte especial para las caderas, la espalda y la pelvis, además de favorecer una mejor postura.
Soporte Lumbar
Comodidad
Eficacia
Un médico puede recetarte analgésicos de venta libre, como paracetamol o ibuprofeno, cuando el dolor limita tu capacidad para hacer actividades cotidianas. Comprueba siempre si puedes consumir analgésicos cuando das de lactar.
- Terapia especial para articulaciones
El masaje terapéutico, la quiropráctica o la terapia acuática de las articulaciones afectadas pueden resultar útiles para aliviar la rigidez, mejorar la circulación y reducir la inflamación.
- Cambios en el estilo de vida
Es posible reducir las molestias con el tiempo y favorecer la recuperación de las articulaciones si mantienes un peso saludable, controlas el ritmo de tus actividades, adoptas una buena postura, alimentas a tu bebé en posiciones adecuadas, y evitas hacer esfuerzos repetitivos.
- Evaluación médica en caso de dolor crónico
Si el dolor dura más de lo normal, empeora o va acompañado de hinchazón, enrojecimiento o calor, es posible que tu médico considere las siguientes posibilidades: artritis posparto, problemas de tiroides u otros trastornos musculoesqueléticos.
Un adecuado diagnóstico, junto con los tratamientos necesarios, pueden garantizarte una recuperación saludable y permitir que te sientas cómoda durante el periodo posparto.
¿Cuánto puede durar el dolor articular posparto?
Los dolores articulares tras dar a luz suelen desaparecer con el tiempo, a medida que el cuerpo vuelve a su estado normal tras el embarazo y el parto. En la mayoría de las mujeres, los síntomas de dolor leve y rigidez desaparecen al cabo de unas semanas o hasta en 3 meses. Las causas principales suelen ser los cambios hormonales, la debilidad muscular y el esfuerzo físico, y los síntomas suelen disminuir a medida que los niveles hormonales se estabilizan y los músculos se fortalecen.
El dolor también puede prolongarse hasta 6 meses en algunos casos en los que las articulaciones hayan sufrido un esfuerzo excesivo durante el embarazo o el proceso de recuperación. Si el dolor persiste tras este periodo o empeora, te recomendamos acudir al médico.
¿Cuándo debo acudir al doctor por un dolor articular posparto?
Aunque es normal sentir ligeros dolores en las articulaciones después del parto y, por lo general, se trata de un fenómeno momentáneo, debes acudir al médico si experimentas alguno de los siguientes síntomas:
- Dolor intenso o progresivo que irrumpe en tus actividades o limita tu movilidad
- Inflamación, hinchazón en las articulaciones o alteraciones exudativas
- Dolor persistente por más de 6 meses sin mejoría
- Fiebre o infecciones
- Dificultades para realizar actividades cotidianas como caminar, mantenerse de pie o levantar a tu bebé
Un diagnóstico temprano puede ayudar a descartar afecciones como artritis posparto, problemas de la tiroides u otros trastornos musculoesqueléticos, y permitirte recibir el tratamiento adecuado.
Zonas en las que puedes experimentar dolor articular
El dolor articular posparto puede aparecer en diversas partes del cuerpo, y los cambios propios del embarazo, el tipo de parto que tuviste y tu rutina diaria pueden influir en él. A continuación te explicamos los dolores más comunes.
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El dolor en las articulaciones de los dedos suele deberse a la retención de líquidos, al levantamiento de peso y la alimentación frecuente de tu bebé.
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El dolor de cadera posparto se vincula a ligamentos distendidos, cambios en el suelo pélvico o el debilitamiento de los músculos del core.
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El dolor en la cintura pélvica se produce tras un parto vaginal o por cesárea y afecta a la estabilidad y la movilidad.
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El dolor de rodilla se debe al aumento de peso durante el embarazo o a un cambio en la postura al caminar.
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El dolor de lumbar se debe a la debilidad de los músculos abdominales y al esfuerzo adicional que realizas al levantar peso y agacharte.
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El dolor en la muñeca y el hombro es la consecuencia de tener que levantar, cargar y dar de comer a tu bebé constantemente.
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El dolor en el tobillo o el pie se debe a una hinchazón constante o a un cambio en la postura y la forma de caminar.
Estas zonas pueden verse afectadas por separado o incluso de forma conjunta, y el dolor puede aumentar al permanecer de pie durante mucho tiempo, al caminar o al levantar peso.
¿Cómo prevengo el dolor articular posparto?
Para prevenir los dolores articulares posparto es importante que, tras dar a luz, tu cuerpo descanse y que modifiques tu rutina diaria para reducir la actividad física. Algunas estrategias clave son:
- Mantener una buena postura
Debes sentarte y pararte de forma erguida, sin encorvarte, cuando alimentas o cargas a tu bebé. Tener una buena postura te ayudará reducir la tensión en rodillas, caderas, y espalda.
- Adoptar una buena técnica para levantar peso
Mantén siempre las rodillas flexionadas al levantar a tu bebé o cargar objetos pesados. Mantén siempre contraído el abdomen y no gires tu cuerpo de un lado a otro. Esto te ayudará a proteger tus articulaciones.
- Ejercitar y fortalecer el cuerpo de forma gradual
Incorpora ejercicios de baja intensidad y de bajo riesgo, como caminar, hacer yoga posparto y ejercicios para el suelo pélvico, con el fin de fortalecer los músculos que rodean las articulaciones.
- Reducir el número de actividades diarias
No hagas mucho esfuerzo y descansa durante el día para que los músculos y las articulaciones que han trabajado puedan recuperarse.
Este calzado, que ofrece una buena sujeción y amortiguación, puede ayudar a reducir la tensión en las articulaciones, especialmente en la zona lumbar, las caderas y las rodillas.
- Mantenerte hidratada y consumir alimentos antiinflamatorios
Consumir frutas, verduras y grasas saludables, incluido el omega 3, además de tomar agua, son una buena forma de reducir la inflamación y mantener sanas tus articulaciones.
Si un movimiento o una postura te provocan dolor, modifícalos o descansa. Una solución inmediata puede evitar que las molestias empeoren.
Si tienes en cuenta estos consejos, podrás aliviar la carga sobre tus articulaciones y hacer que el proceso posparto sea menos complicado.
Preguntas frecuentes
1. ¿Los cambios hormonales posparto pueden provocar dolor articular?
Sí. Durante el embarazo, el cuerpo segrega la hormona relaxina para relajar los ligamentos y, una vez que nace el bebé, estos vuelven a su estado normal, lo que deja las articulaciones en un estado débil.
2. ¿Cuánto se demoran las hormonas en estabilizarse luego del parto?
Los cambios se pueden observar en función de cuanto dure tu periodo de lactancia. Tus niveles hormonales deberían estabilizarse entre 6 y 12 semanas después del parto.
3. ¿Cómo puedo saber si tengo artritis?
La inflamación crónica, los dolores o las molestias que se prolongan por varios meses pueden ser un síntoma de artritis. Tu médico puede realizar pruebas para confirmarlo.
4. ¿Puedo tener artritis tras el embarazo?
El embarazo no provoca directamente artritis, aunque las mujeres embarazadas pueden sufrir molestias o dolores intensos en las articulaciones, sobre todo si hay antecedentes familiares o padecen alguna afección previa.
Conclusión
Los dolores articulares posparto son dolores habituales que experimentas tras el parto y el embarazo. Los síntomas pueden manifestarse en las caderas, las rodillas, la espalda y los dedos, y suelen deberse a cambios hormonales, debilidad muscular y tensión corporal. El dolor suele desaparece en unas semanas o meses. De todas maneras, te recomendamos realizar ejercicios suaves, sentarte correctamente, dormir lo suficiente y acudir al médico cuando es necesario para facilitar tu recuperación posparto, restaurar tu movilidad y mantenerte sana.