Tanto la posición mirando hacia dentro como la posición mirando hacia fuera tienen sus ventajas, que dependen de la edad del bebé, de su etapa de desarrollo y, lo que es más importante, de si el portabebés admite diferentes posiciones de porteo. Para los recién nacidos y los bebés menores de cinco o seis meses que aún no controlan completamente la cabeza y el cuello, la posición mirando hacia dentro es esencial, ya que proporciona un apoyo crucial para la cabeza, el cuello y la columna vertebral, al tiempo que crea un entorno seguro que recuerda al útero.
A medida que tu bebé desarrolla músculos del cuello más fuertes, normalmente alrededor de los seis meses, puedes comenzar a usar la posición mirando hacia afuera durante periodos cortos. En esta posición, tu pequeño podrá explorar el mundo mientras sigue bien sujeto. Sin embargo, ten en cuenta que mirar hacia afuera puede sobreestimular a algunos bebés, así que presta atención a las señales de cansancio o irritabilidad.
Antes de cambiar a esta posición, asegúrate siempre de que tu portabebés admita específicamente el porteo mirando hacia afuera, ya que no todos los modelos están diseñados para esta configuración. Por ejemplo, la mochila portabebés Momcozy PureHug está diseñada para el porteo mirando hacia dentro, con el fin de priorizar un soporte ergonómico adecuado.
El portabebés de cadera 2 en 1 Momcozy Move2Fit está diseñado para adaptarse cómodamente a ambas posiciones. Para sesiones de uso más prolongadas, la posición mirando hacia dentro tiende a ser más ergonómica tanto para los padres como para el bebé, ya que distribuye el peso de manera más uniforme entre los hombros y la espalda y mantiene una posición adecuada de la cadera del niño.