La lactancia tras volver al trabajo: Plan transitorio de 2 a 4 semanas

Back-to-Work Breastfeeding: A 2–4 Week Transition Plan

Afronta la realidad emocional de volver al trabajo

Volver al trabajo es desafiante a nivel físico y emocional, así que reconocer tus emociones es el primer paso.

Los expertos señalan que la ansiedad por separación en los bebés alcanza su punto máximo entre los 10 y los 18 meses. Sin embargo, en las madres puede intensificarse desde el momento en que saben que deben volver al trabajo. Antes de profundizar en un artículo académico sobre cómo reincorporarse con éxito al trabajo, queremos hacer una pausa para reconocer las verdaderas dificultades y el conflicto interior a los que quizá te estés enfrentando. Reincorporarse al trabajo es desgastante a nivel emocional, físico y logístico. Tienes un vínculo con tu recién nacido del que solo habías leído antes de dar a luz. Tú y tu bebé son considerados una “díada”, lo que significa que juntos son uno mismo. ¿Cómo te separas de ti misma?

Protege tu salud mental, tómate un momento para reflexionar sobre lo que piensas o sientes, reconoce tu situación y sé gentil al evaluarla. No estás sola. Según datos estadísticos, el 80 % de las mujeres que trabajan durante su embarazo vuelven a incorporarse al trabajo. Desafortunadamente, en Estados Unidos no existe una ley federal que obligue a los empleadores a conceder una licencia de maternidad remunerada. Y las personas no se dan cuenta de que esto es poco común. Estados Unidos es el único país desarrollado que tiene esta particularidad. Probablemente sea demasiado tarde y poco realista sugerirte que alistes tus maletas y te vayas a un país que sea más favorable para llevar tu periodo posparto, así que hagamos lo mejor que podamos con lo que tenemos disponible.

Crea tu rutina de extracción antes de volver al trabajo

Organiza tu rutina de extracción con anticipación para mantener tu suministro de leche y tener mayor tranquilidad.

Es hora de que sigas algunos consejos prácticos para aliviar la carga que tienes encima. Cada situación es diferente por lo que algunas opciones estarán a tu alcance mientras que otras no. En este momento, eres tú quien decide cuál es el mejor plan para ti.

Comienza a seguir tu rutina de extracción unas 2 semanas antes de volver al trabajo. Lo ideal es hacerlo cuando tu bebé cumpla 6 semanas, ya que para entonces tu producción de leche debería haberse estabilizado. Extraerte leche antes de ese momento podría provocar una sobreproducción. Si haces la extracción a diario, tu cuerpo se adaptará para producir un poco más de lo normal. Puede que no necesites toda la leche que te extraes, pero la tranquilidad que te da no tiene precio.

A mother organizes labeled breast milk storage containers in the refrigerator while her baby rests nearby in a rocker, highlighting safe milk storage practices.

Recolecta y almacena tu leche de forma segura

Recolectar y almacenar la leche de forma apropiada garantizan que tu bebé reciba leche fresca y en buenas condiciones mientras estás lejos de él.

Si solo le das el pecho de un lado en cada sesión de lactancia, extrae la leche del otro lado una vez al día y almacénala. También te recomendamos que te extraigas leche a primera hora en la mañana, cuando tu producción es mayor.

Si tu bebé toma leche de ambos senos en cada sesión, realiza una extracción durante 15 o 20 minutos al terminar y guarda la leche para más adelante. El objetivo es contar con una reserva para 2 o 3 días (entre 60 y 90 onzas) cuando vuelvas al trabajo, pero no pasa nada si no logras alcanzar esa cantidad. No te dejes intimidar ni influir por las mujeres que muestran en redes sociales sus congeladores llenos de leche materna. Cuando vuelvas al trabajo, la leche que te extraigas el lunes la puedes guardar para que tu bebé la tome el martes. Recuerda que tu objetivo es alimentar a tu bebé, no llenar tu congelador.

Adapta tu horario de trabajo para favorecer la lactancia

Hacer pequeños ajustes a tu horario de trabajo puede facilitar la transición y favorecer la producción de leche.

Si no tienes la posibilidad de reducir el tiempo de tu jornada laboral, considera ajustar tu horario. Si tu empresa ofrece la posibilidad de trabajar a distancia, aprovecha la oportunidad para trabajar desde casa tantos días como sea posible.

Si tienes que volver al trabajo a tiempo completo y tu horario laboral es de lunes a viernes, solicita que tu primer día de reincorporación al trabajo sea un jueves. Esto te permitirá hacer una “simulación” y te dará la oportunidad de reorganizarte durante el fin de semana. No sería una mala idea visitar tu espacio de trabajo antes de volver como empleada. Esto te dará la oportunidad de ver la sala de lactancia y extracción (que la ley exige incorporar) y hablar con tu empleador sobre tus horarios de descanso. Mientras estés lejos de tu bebé, deberías extraerte leche cada 3 horas y, de ser posible, intentar que coincidan con las horas en las que normalmente lo amamantarías.

A working mother sits at her desk writing in a notebook, planning her work schedule and pumping breaks to support breastfeeding after returning to work.

Estrategias creativas para mantener el contacto con tu bebé y el suministro de leche

Usa toda tu creatividad para mantener el contacto con tu bebé y seguir produciendo leche mientras estás lejos de él. ¿Puede la persona que cuida a tu bebé llevarlo a tu trabajo durante tu horario de extracción o tu horario de almuerzo para que lo alimentes directamente? Tal vez puedes buscar una guardería cerca de tu trabajo para que no estén separados tanto tiempo a causa del tiempo que te toma llegar allí. También considera amamantar a tu bebé en la guardería o el lugar donde lo van a cuidar (ya sea al dejarlo o al recogerlo). El hecho de exponerte al entorno también permitirá que tu leche materna genere anticuerpos contra cualquier virus que pueda haber en el aire. Indícale a la persona que cuida de tu bebé que no le dé el biberón si informaste que vas a ir a alimentarlo directamente. Si el trayecto para llegar a tu trabajo es largo, considera utilizar un sacaleches portátil manos libres para tener una sesión de extracción mientras conduces.

Recuerda almacenar la leche en las bolsas o biberones en cantidades que sabes que tu bebé puede consumir. Si tu bebé tiene más de un mes, lo más probable es que consuma entre 2 y 4 onzas por toma. Etiqueta la leche que te extraes y almacénala bien.

Recuerda lo más importante de este proceso: sé amable contigo y con tu bebé. Estamos hablando de una transición que los afecta a ambos. Es posible que tu bebé quiera tomar leche varias veces seguidas cuando vuelva a estar en tus brazos, así que disfruta del tiempo que pasen juntos y de los mimos extra.

Advertencia

La información proporcionada en este artículo tiene únicamente fines informativos generales, y no constituye asesoramiento, diagnóstico ni tratamiento médico. Solicite siempre el consejo de su médico u otro profesional sanitario cualificado en relación con cualquier afección médica. Momcozy no se hace responsable de ninguna consecuencia derivada del uso de este contenido.

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