Muchas mamás se asustan cuando su bebé regurgita leche cuajada. Las reacciones más comunes de las mamás son sentirse abrumadas y preguntarse: "¿Por qué mi bebé regurgita?" Aunque no parezca normal, es una parte normal de su sistema digestivo.
Como mamá, comprender la diferencia entre una regurgitación normal y una grave puede ayudarte a estar tranquila en estos momentos tan abrumadores. En esta guía, hablaremos sobre las causas de la regurgitación, cómo cuidarlo y cuándo debes preocuparte.
¿Qué es la regurgitación de un bebé?
La regurgitación del bebé es cuando tu bebé regurgita una pequeña cantidad de leche o fórmula después de alimentarse. Es muy común y, por lo general, no hay nada de qué preocuparte.
Puede parecer un vómito, pero es diferente. A diferencia del vómito (que es forzado), la regurgitación simplemente sale de la boca, lo que a veces va acompañado de un eructo. Los bebés tienen sistemas digestivos poco desarrollados, por lo que es normal que regurgiten un poco de leche.
¿Qué hace que la leche se cuaje?
Tu bebé puede regurgitar leche con un aspecto espeso y un olor similar al del vinagre. Como mamá, es posible que lo veas de vez en cuando, sobre todo después de alimentarlo. Tu instinto maternal puede hacerte preguntarte si se trata de algo grave o si le pasa algo malo a tu bebé. Puedes estar tranquila, en realidad es algo normal.
Esa sustancia similar a la leche que tu bebé regurgita es, en realidad, una combinación del ácido estomacal del bebé y la leche. Puedes pensar en ella como yogur, ya que en realidad es similar. El ácido estomacal de tu bebé es tan ácido como el tuyo; sus ácidos intentan descomponer la leche después de que permanece allí durante demasiado tiempo.
Con esta idea en mente, sabrás que la sustancia que tu bebé está regurgitando es leche, solo que en una forma diferente. Si es suave y parece leche, entonces es reciente. Si es algo grumoso y parece yogur o queso, entonces puede que haya estado allí durante mucho tiempo. Ahora, la pregunta crucial: ¿es peligroso? Por lo general, no.
¿Por qué los bebés regurgitan leche cuajada?
Hay varias razones:
- Sistema digestivo inmaduro: Sus estómagos y sistemas digestivos aún se están desarrollando, por lo que es normal que a veces sus estómagos no estén lo suficientemente desarrollados para digerir los alimentos que han ingerido.
- Sobrealimentación: El estómago de tu bebé es pequeño y aún está poco desarrollado. El exceso de comida puede hacer que vomiten si su estómago no puede digerir la cantidad de comida que les has dado.
- Tragar aire: Es posible que tu bebé se haya emocionado demasiado con la comida y haya tragado demasiado rápido. Al tragar tan rápido, puede que traguen aire, lo que puede hacer que regurgiten la comida.
- Acostarlos demasiado pronto: La comida de tu bebé puede volver a salir si lo acuestas demasiado rápido después de alimentarlo.
- Sensibilidad o alergia: Tu bebé puede ser alérgico a la leche, lo que puede ser la razón por la que regurgita con frecuencia. Es algo poco común, y tu médico te dirá qué hacer.
- Reflujo (GER o GERD): Por sorprendente que parezca, tu bebé también sufre reflujo. Esta puede ser una de las razones por las que tu bebé regurgita con frecuencia.
¿Cuándo debes preocuparte si tu bebé regurgita leche cuajada?
Por lo general, regurgitar leche cuajada es normal, pero hay ocasiones en las que puede indicar algo grave. En estos casos, debes consultar a tu pediatra:
- La regurgitación es fuerte o tu bebé vomita a chorro
- Tu bebé no parece ganar peso o parece inquieto después de comer
- El vómito es verde, amarillo o tiene sangre
- El bebé vomita grandes cantidades con frecuencia
- Arquea la espalda o parece sentir dolor durante o después de las tomas
- Regurgita leche cuajada mientras duerme y esto le afecta a la respiración o le provoca atragantamientos
¿Cómo evitar que el bebé regurgite leche cuajada después de comer?
Para evitar las regurgitaciones, solo tienes que hacer lo siguiente durante y después de la toma:
- Mantén al bebé en posición vertical mientras lo alimentas. Deja que la gravedad ayude al estómago del bebé.
- No dejes que coma demasiado rápido, controla el ritmo. Retira el biberón o apártalo para que respire y coma correctamente.
- Haz que eructe tanto como sea posible y acostúmbrate a hacerlo cada vez que beba una onza de leche.
- Intenta mantenerlo en posición vertical durante un par de minutos después de la toma (20 minutos como mínimo).
- Espera un par de minutos antes de poner al bebé boca abajo. Evita ejercer presión sobre su barriguita hinchada después de la hora de comer.
- Si le das el pecho, comprueba el flujo de leche. Si es demasiado rápido, puedes provocar que el bebé trague más rápido, lo que a su vez puede hacer que trague aire.
Comprueba siempre cuánta leche va a tomar tu bebé. Si tiene el estómago sensible, es mejor darle pequeñas cantidades en cada toma.
Remedios sencillos para probar en casa
Además de los cambios en la alimentación, aquí tienes algunas formas sutiles de ayudar a tu bebé a retener más leche:
- Prueba con una cuña o una ligera inclinación para dormir. (¡Sigue siempre las pautas de seguridad para dormir!)
- Anota cada vez que regurgite. Esto puede ayudarte a comprender con qué frecuencia lo hace.
- Utiliza un vigilabebés Momcozy BM04 de calidad como el vigilabebés inteligente de Momcozy de 5 pulgadas y modo dual. Te ayudará a controlar la respiración, los movimientos y la posición al dormir sin necesidad de entrar en la habitación.
App or Parent Unit
Danger Zone Alert
Storage Supported
Vox Mode
A medida que tu bebé crezca y empiece a sentarse, disponer de una silla alta para bebés para la hora de comer puede ayudar a garantizar su comodidad y reducir las posibilidades de que regurgite durante la alimentación.
5 Modes
Safety Design
Lifelong Use
Ease of Cleaning
Una colección de vigilabebés inteligentes es más esencial de lo que crees. Usarlos puede ayudarte a vigilar a tu bebé las 24 horas del día, los 7 días de la semana, especialmente cuando te preocupa que pueda regurgitar mientras duerme. Y una mecedora para bebés puede ser un gran complemento para tu rutina.
¿Cuándo acudir al pediatra?
Por lo general, regurgitar no es motivo de preocupación y solo se debe a que el estómago de tu bebé aún no está completamente desarrollado. Sin embargo, si notas que es diferente y demasiado frecuente, podría ser síntoma de algo grave. Estos son algunos de los síntomas a los que debes prestar atención:
- Tu bebé sigue estando delgado o está perdiendo peso, aunque coma con normalidad
- Llora mientras come y después de comer
- No tiene apetito
- Ves sangre en el vómito
- No moja los pañales (signo de deshidratación)
También es importante tener en cuenta que, si tu bebé tiene dificultades para respirar debido a las regurgitaciones, especialmente durante el sueño, debes acudir al médico. En estos casos, el uso de un aspirador nasal suave para recién nacidos puede ayudar a que tu bebé se sienta cómodo, ya que despeja las fosas nasales antes y después de la alimentación. Echa un vistazo a la colección completa de aspiradores nasales para recién nacidos para encontrar otras herramientas útiles.
Diseño 2 en 1
Succión de grado hospitalario
Succión ajustable
Almacenamiento todo en uno
Diseño 2 en 1
Succión de 65 kPa
4 niveles de succión
Pulverización en niebla
Recuerda siempre que puedes consultar a tu médico si algo no te parece bien. Conocer la razón por la que tu bebé regurgita con frecuencia puede ayudarte a estar tranquila y a tomar las medidas adecuadas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo saber si mi bebé tiene reflujo o solo regurgita?
La diferencia está en su reacción después de que ocurre. Si solo se trata de regurgitaciones, tu bebé debería estar bien o alerta después. Por otro lado, el reflujo les causa molestias, lo que puede provocar que llore después.
Estos son algunos de los signos del reflujo:
- Arquea la espalda o se retuerce por las molestias
- Regurgitaciones frecuentes y fuertes
- Llora durante o después de la alimentación
- Tiene problemas para dormir o rechaza las tomas
Lo mejor es consultar a tu médico para saber cuál es cuál.
¿Cómo es la regurgitación de la ERGE?
A menudo resulta confuso diferenciar la ERGE de la regurgitación normal debido a su aspecto similar. Ambas son blancos, cuajadas o lechosas. Para identificarlas, hay que fijarse bien en su patrón.
Estos son algunos de los signos que indican que tu bebé tiene GERD:
- Regurgitaciones frecuentes después de casi todas las comidas
- Regurgitaciones acompañadas de llanto o malestar
- Arcadas o atragantamientos con la leche
- Dificultad para dormir
Observa atentamente la reacción de tu bebé después de la regurgitación. Si parece que tu bebé se siente incómodo cada vez que ocurre, es posible que haya algo grave.
Conclusión
Las regurgitaciones cuajadas de leche pueden parecer alarmantes, pero para el bebé promedio, son solo parte del proceso normal de su desarrollo temprano. El tracto digestivo de tu bebé aún no está lo suficientemente desarrollado, y algunas regurgitaciones cuajadas después de las comidas o durante el sueño son generalmente inofensivas.
Lo único en lo que debes enfocarte es en los patrones que muestran durante y después de la alimentación. Confía en tus instintos y conoce cuándo pedir ayuda a tu médico. Además, comprender y realizar pequeños cambios en la hora de la comida de tu bebé, así como utilizar herramientas como los vigilabebés inteligentes para bebés Momcozy y un aspirador nasal para recién nacidos, puede resultar mucho más fácil para ti y tu bebé.
Por lo tanto, si te preocupa la salud de tu bebé debido a los vómitos, respira hondo y mantén la calma. Lo estás haciendo muy bien. ¿Y tu bebé? Solo está aprendiendo poco a poco, eructo a eructo.